San Vicente

Se cumplieron 91 años de la llegada del tren a San Vicente: la historia

El 1° de diciembre de 1928 apareció en la estación la primera formación y hubo una fiesta. Duró 50 años.
lunes, 02 de diciembre de 2019 · 16:42

Este domingo 1° de diciembre se cumplieron 91 años de la llegada del tren a San Vicente por primera vez. Fue en 1928 cuando se dio la jornada histórica en la que vecinos esperaron la llegada de una formación ferroviaria y aplaudieron a más no poder. Hubo autoridades presentes, tocó una banda de música y después se dio un brindis.

El tren fue fundamental para el desarrollo de San Vicente. Durante los 50 años en los que funcionó –hasta que en 1978 lo suspendió la última dictadura militar- fue el principal medio para llegar a la Capital Federal. Inclusive durante los primeros siete años fue el único medio: recién en 1935 comenzó a funcionar la empresa de colectivos San Vicente, aunque el tramo de la ruta 210 hasta Longchamps todavía era de tierra.

La principal característica del ramal del Ferrocarril Sud que llegaba a la ciudad era el transporte de pasajeros. Posibilitó que miles de vecinos empezaran a trabajar en la Capital Federal y sus alrededores. Por el mismo efecto también se instalaron nuevas familias al volverse más accesible la zona. Además, había transporte de cargas: se hacían envíos de hacienda, leche y otros productos.

Otra consecuencia fue el desarrollo de la zona que ahora se como de “atrás de la estación”, que queda hacia el lado de la ruta 6. Antes del tren ese sector estaba enteramente dedicado a la producción rural pero a partir de la década del 30 comenzó a poblarse. El actual sector de la avenida Sarmiento comprendido por las calles Amoretti y Rodolfo Walsh era en ese momento parte del ferrocarril. El paso a nivel estaba en la avenida Almirante Brown.

La prueba de la importancia del ferrocarril están en los números que refleja el libro sobre la historia de San Vicente publicado por la docente y ex funcionaria Haydée Epifanio. Según documentos del Ferrocarril Sur, en el diciembre inaugural de 1928, viajaron desde San Vicente más de 6 mil pasajeros. Al año siguiente fueron más de 70 mil y en 1935 se superaron los 100 mil boletos vendidos.

"Yo trabajé con la máquina a vapor, pasaba un tren cada una hora. El primero salía a las tres de la mañana. Viajaban los polleros y algunos comisionistas. Eran los coches de madera y había primera y segunda categoría. Después llegaron los diesel, que tenían coches metálicos y mas confort para el pasajero", recordó en 2017 ante El Diario Sur Adolfo Escudero, ex maquinista.

La historia del tren en San Vicente se cortó abruptamente en 1978, durante la última dictadura militar. En aquel momento la noticia fue desalentadora. "Fue triste. La gente no tenía cómo ir a trabajar; había pocos micros y eran más caros”, contó Escudero.

Fragmento del libro “San Vicente, un pueblo, un partido” en el que se narra la llegada del tren

El señor Biocca (Nota de redacción: Carlos Biocca, ex intendente y entonces senador, encargado de la gestiones para la llegada del ferrocarril) hizo uso de la palabra a la llegada del primer tren. La Banda de música ejecutó el Himno Nacional y poco después, en los salones de la Municipalidad, se sirvió un lunch al que concurrieron las autoridades y vecinos destacados. El personal que prestaba servicios en la estación era el siguiente: Jefe, Ricardo C. Sacchero; auxiliares, Juan Mariscal, Alejandro Bosco y César Gabrieli; dependiente, Juan Manuel Rodrigo; dependiente principiante y capataz general, José Velada.

La nueva estación llevaba el nombre de San Vicente y la de la red troncal debió cambiar el suyo por el de Empalme San Vicente (en 1960 pasó a llamarse Alejandro Korn). Es de destacar la importancia que tuvo para el pueblo la construcción del ramal, pues fue durante casi una década el único medio de transporte que lo unía a la Capital Federal. El 20 de junio de 1935 se agregó una empresa de transporte automotor -San Vicente-.

La “Coca” Sarli en la estación

La película argentina “La mujer del zapatero” tuvo su rodaje en 1964 en San Vicente. Y su escena más emblemática toma lugar en la estación. Allí hay un beso inolvidable entre el personaje interpretado por Isabel “La Coca” Sarli y su enamorado, encarnado por Pepe Arias. También se ve la llegada de un coche motor Fiat.

 

Comentarios